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jueves, 31 de octubre de 2013

Lunching at Colgate University

Cooking and relaxing... oh... wait

One of the payment ways contemplated in our contract with Colgate, besides from our monthly salary and our rental, comes from the so called "Colgate Meal Card", a piece of plastic with a $1000 balance per semester which allows us to have different meals in the various food places of the Campus. Today's post aims to share our adventurous meals at Frank Dinning hall, one of those indicated food places characterized by it's hazardous ingredients combinations that, to our poor european stomachs is usually a bit too much.



miércoles, 25 de septiembre de 2013

Coca-cola y sus miles de variaciones

El desconocido mundo de los refrescos

A lo que en España llamaríamos refrescos (o nuestros abuelos refrigerios) aquí lo llaman soda, y creedme cuando os digo que este tema daría para redactar varias tesis doctorales...

Una vez más muestro mi fascinación al haber conocido que la máquina dispensadora del comedor principal (que yo, ignorante de mí, pensaba que sólo dispensaba Coca-Cola) puede ofrecer más de 100 tipos de refresco.

¿Acaso existen más de 100 tipos de refresco?


Pues sí, en cuanto me haga con un dispositivo que me permita grabar vídeos comparto una demostración, porque el sistema de elección no tiene desperdicio.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Jarabe de maíz, ese gran desconocido

O el porqué de la obesidad americana


Leer los ingredientes de los productos que quiero consumir del supermercado no es algo que haga porque me encuentre en uno de los países con la mayor tasa de obesidad del mundo (no sé cómo va el ránking) es algo que llevo varios años haciendo porque ya tomé conciencia de que cuerpo sólo hay uno y me tiene que durar mucho tiempo...



Continúo con mis rituales de observación en el súper del pueblo bajo los ojos de las dependientas que no sé qué pensarán que estoy haciendo pero me importa más bien poco, al reparar en que la mayoría de los productos contienen una cosa llamada CORN SYRUP (contienen muchísimas más cosas pero esta es la única que se repite en los más variados "alimentos" dulces, salados, salsas de cocina, comida pre-cocinada, pan*, cereales... menos mal que no lo llevan los champús, pero alguno habrá...)  Siendo, curiosamente, el tipo de alimentos que mi no-religión no me permite consumir por amor a mi organismo. Bastante me la colarán en cafeterías y comedores como para encima patrocinarme yo misma semejante aberración alimentaria teniendo una madre nutricionista. (Saludos a Nutrición, apodo de mis amigas a mi madre, la mejor del mundo ¡por supuesto!)