O el porqué de la obesidad americana
Leer los ingredientes de los productos que quiero consumir del supermercado no es algo que haga porque me encuentre en uno de los países con la mayor tasa de obesidad del mundo (no sé cómo va el ránking) es algo que llevo varios años haciendo porque ya tomé conciencia de que cuerpo sólo hay uno y me tiene que durar mucho tiempo...

Continúo con mis rituales de observación en el súper del pueblo bajo los ojos de las dependientas que no sé qué pensarán que estoy haciendo pero me importa más bien poco, al reparar en que la mayoría de los productos contienen una cosa llamada CORN SYRUP (contienen muchísimas más cosas pero esta es la única que se repite en los más variados "alimentos" dulces, salados, salsas de cocina, comida pre-cocinada, pan*, cereales... menos mal que no lo llevan los champús, pero alguno habrá...) Siendo, curiosamente, el tipo de alimentos que mi no-religión no me permite consumir por amor a mi organismo. Bastante me la colarán en cafeterías y comedores como para encima patrocinarme yo misma semejante aberración alimentaria teniendo una madre nutricionista. (Saludos a Nutrición, apodo de mis amigas a mi madre, la mejor del mundo ¡por supuesto!)